La realidad del coworking en España

Hace unas semanas me contactaron de Barcelona en Comú. Querían saber sobre la situación del coworking y la realidad del sector. Hoy, a 3 días de las municipales, creo que es un buen momento para compartir el documento que redacté con la colaboración de Marc Navarro.

Escáner de la situación

Es complicado tener datos precisos sobre el número real de espacios de coworking. Las cifras más aproximadas se encuentran en directorios donde los espacios se registran: Deskmag y CoworkingSpain, la revista online referente en Europa y el principal directorio nacional de espacios colaborativos respectivamente.

Según la encuesta global de 2014 de Deskmag existen 5.780 espacios en el mundo, 2.430 están en Europa. Y según los registros de CoworkingSpain, en España contamos con 724 espacios de coworking. Barcelona es la ciudad española con más espacios de coworking con 208 espacios.

En el 2012 se habla del boom y del caso español por ser el país con más espacios de coworking por habitante en el mundo.

En el 2013 Barcelona se convierte en la capital europea de coworking acogiendo las conferencias Coworking Europe y Coworking Spain. El Censo Global de Coworking según Deskmag, desvela que la burbuja se hincha más, situando a España (con 200 espacios) en el número 3 del ranking global  por detrás Alemania (230) y de Estados Unidos (781).

En el 2014, el sector evoluciona y los espacios empiezan a especializarse, los que no aportan valor cierran. Rentabilizar el metro cuadrado ya no vale porque gestionar un coworking es saber gestionar comunidades.

Según CoworkingSpain, la media de tamaño de los centros de coworking en España está entre 100 y 300m2, la mayoría ubicados en los centros urbanos. No obstante, Barcelona es la ciudad con más espacios a partir de 500 m2 y cuenta almenos con 8 centros de 1.000m2 o más que son Betahaus, Kubik, Impact Hub Barcelona, Crec, Valkiria, Mob, Pipoca y Transforma Bcn.

Dos buenas definiciones de coworking

Partiendo de que el coworking es un modelo de innovación en cuanto a la concepción de vida laboral, el emprendimiento y el desarrollo de negocio. Dos buenas definiciones son:

  • Coworking va más allá de compartir un espacio físico con otros profesionales y ahorrarse un dinerillo. Implica una fórmula de trabajo que fomenta la colaboración y el netwoking en lugar de la competitividad y la individualidad. Lo más atractivo de este modelo es la creación de sinergias, ampliar las posibilidades de desarrollo personal y profesional, y la creación de proyectos innovadores.
  • Los espacios de coworking albergan grandes comunidades creativas donde se maximizan sinergias convirtiéndose en verdaderas incubadoras de talento desde las cuales, no solo se innova, sino que con su filosofía y dinámicas diarias se promueve la cultura de la colaboración, tan necesaria actualmente.

Problemas del sector

Regularización administrativa

Total desconocimiento por parte de la administración de la actividad.  No existe una licencia de actividad.

Un espacio de coworking como modelo de negocio innovador basado en el espacio como servicio genera múltiples actividades: oficina compartida, eventos de toda índole, formación e incluso servicio de bar para sus miembros o abierto al público. Es muy complejo tener una licencia para cada una de las actividades.

Además, la ausencia de regulación específica y ajustada a la realidad del sector genera una inseguridad en los gestores de espacio.

Competencia desleal de las administraciones públicas

En Barcelona así como en otras ciudades de España, las administraciones han abierto espacios de coworking destruyendo iniciativas privadas al ofrecer precios por debajo de la media del mercado y alojar gratuitamente a empresas y a profesionales rozando, además, la ilegalidad al “premiar” unas iniciativas ante otras con un criterio totalmente arbitrario.

Dificultad económica de los emprendedores

Como ya mencionado, el coworking se ha convertido en motor impulsor del emprendimiento al ofrecer no solo el espacio, sino las herramientas necesarias para desarrollar proyectos con un ahorro de costes.

Las nuevas generaciones de jóvenes ya no confían en el modelo de trabajo tradicional utilizado por las grandes empresas y por eso muchos deciden re-inventarse y emprender nuevos proyectos en espacios de coworking.

Los espacios de coworking sufren una alta rotación de coworkers (emprendedores, freelancers y PYMES) destacable, causado por las malas condiciones que vive el emprendedor (altas tasas de autónomos y la escasa financiación para la creación y el desarrollo de proyectos) y por los períodos vacacionales.

Muchos proyectos interesantes se mueren en el intento por falta de recursos económicos.

Todo tiene solución

Regulación del sector

Crear una licencia de actividad ajustada a la realidad del sector. Hablamos de una regulación que refleje la naturaleza de la actividad y sobre todo que no se redacte a nivel teórico desde un despacho.

Colaboración con el sector público

No a la competencia desleal, sí a la construcción de alternativas. Visualizamos un sector público fuertemente controlado y con penalizaciones por competencia desleal.

Proponemos la colaboración estableciendo un convenio donde los espacios públicos acojan a proyectos en primera fase, y superado el año, período suficiente para la creación y lanzamiento del proyecto, estos pasen a los centros privados.

Con este sistema todo el mundo gana: el profesional dispone de más tiempo para evolucionar su proyecto y asumir gradualmente el coste de trabajar en un espacio de coworking, las iniciativas privadas de coworking reducen la rotación de coworkers y acogen a nuevos usuarios solventes, colaborando con las administraciones públicas como puente. Finalmente estas obtienen una tarea efectiva y útil: lanzar proyectos.

Subvenciones a los espacios de coworking

Proponemos 3 subvenciones:

  • Subvenciones por y para fomentar la creación de empresas: poder pagar a profesionales expertos en la creación y/o acompañamiento de proyectos que se desarrollan en los coworking.
  • Sistema de red pública distribuida dentro de espacios privados: becar a proyectos que cumplan ciertos requisitos. Con este sistema un usuario puede elegir cualquier centro de coworking participante y soportar la diferencia entre la parte subvencionada y la tarifa real del espacio.
  • Subvenciones para la compra de maquinaria y materiales para el desarrollo de la robótica y fablabs.

Este artículo ha sido escrito por Vanessa Sans en colaboración con Marc Navarro.

Imagen principal cortesía de En Comú Podem Barcelona.