Coworking, aceleradora o incubadora ¿cuál es la mejor opción para una startup?

Los espacios de coworking han crecido exponencialmente en los últimos diez años por todo el mundo, tomando diferentes formas y transformando la forma en que trabajamos. Este fenómeno ha introducido la CO-cultura infiltrandóla en diferentes tipologías de espacios de trabajo y organizaciones, como son institutos de investigación y desarrollo, incubadoras, aceleradoras, centros de innovación, maker spaces, etc., y en la actualidad incluso en hoteles y corporaciones.

Buscando el equilibrio entre colaboración y ventaja competitiva

Los espacios de coworking albergan grandes comunidades creativas donde se maximizan las sinergias y se amplían las posibilidades de crecimiento personal y profesional. Estos espacios se han convertido en una verdadera fuente de talento donde la colaboración y la innovación ocurren de forma natural entre los miembros de su comunidad, pero también gracias a las dinámicas diarias impulsadas por el gestor de la comunidad. El gestor o dinamizador de la comunidad, quien es un experto en acelerar la serendipia, diseña un calendario de actividades para estimular a su comunidad, donde se incluyen actividades sociales, talleres o charlas con el objetivo de fortalecer las relaciones personales y profesionales entre sus miembros.

Desde sus inicios, los espacios de coworking han sido considerados un fenómeno startup  y freelancer por su flexibilidad, asequibilidad relativa y oportunidades de networking y negocio. Hoy en día, las empresas están ocupando este tipo de espacio para coger inspiración del movimiento freelancer, colaborar en proyectos y atraer a jóvenes con talento.

Los espacios de aceleración o incubación son, por definición, una verdadera fuente de innovación, a diferencia de los espacios de coworking en los que se promueve la colaboración, estos ofrecen a las startups la oportunidad de validar su  modelo de negocio y aumentar sus posibilidades de éxito empresarial. En este proceso, las startups tienen acceso a una formación intensiva, mentorships por parte de expertos del sector, partnerships con empresas de su interés, participación en talleres específicos, conversaciones con expertos, contactos y coaching.

En estos espacios, también se promueve la colaboración, sin embargo, se centra en una relación comercial de innovación-inversión entre las startups y las organizaciones. Esta colaboración se materializa ofreciendo conocimiento y apoyo a las aceleradoras por parte de organizaciones, aceleradoras que tienen la capacidad de atraer talento de una manera dinámica y sostenible, conectan startups con organizaciones para la creación de nuevos proyectos mediante la creación de modelos de negocio escalables.

Una de las ventajas de las aceleradoras y las incubadoras son sus workshops y el asesoramiento personalizado que normalmente ofrecen,  pero por contra siempre he encontrado una carencia de colaboración interdisciplinaria que sería muy necesaria para el desarrollo de startups como la mía. Yasmin Mattox, fundadora y CEO de la startup Arkatecht.

¿Qué razones empujan a una startup a unirse a un coworking, una aceleradora, una incubadora o un espacio de trabajo flexible?

Actualmente, los coworkings, las aceleradoras y las incubadoras compiten para atraer la atención de los startups. Cada opción ofrece ventajas para un negocio incipiente pero al mismo tiempo alternativas y oportunidades muy diferentes. Para simplificar, tanto las aceleradoras como las incubadoras ofrecen programas verticales que ayudan a estas nuevas empresas a hacer crecer el negocio a través de oportunidades de mentorship y financiamiento; las incubadoras ofrecen servicios de soporte a startups en su etapa inicial, mientras que las aceleradoras ofrecen programas de mentorship por un período limitado para hacer crecer el negocio en startups con un estado más avanzado. En ambos casos, ofrecen apoyo financiero en servicios o inversión. Por otro lado, los espacios de coworking pueden o no ofrecer programas de aceleración y mentorship pero su propuesta de valor es ofrecer una experiencia de trabajo cálida a una comunidad multidisciplinar de profesionales con ideas afines que colaboran y crecen de forma orgánica.

¿Cuál es la mejor opción?

Dependerá de una decisión muy personal de la startup, dependiendo de sus necesidades económicas, las necesidades de colaboración, el grado de desarrollo o la madurez del proyecto, así como sus planes futuros.

El coworking es un primer paso natural para muchas startups. Alex Valentine, cofundador de 121with, quien acaba de unirse a un espacio de coworking en Runway East Finsbury Square  (Reino Unido).

El coworking es el primer paso natural para una startup o un emprendedor que necesita un espacio para interactuar y colaborar, más económico y flexible. A medida que el negocio madura, la startup necesitará aprovechar las ventajas competitivas que ofrecen los servicios de aceleración.

Queríamos acceder a una aceleradora top en los EE. UU. para aumentar nuestras posibilidades de ganar una ronda de inversión. La ganamos y nos mudamos allí, ampliamos nuestra red de contactos y también creamos a nuestro equipo. AngelPad es considerada uno de los mejores aceleradoras. – Terry Kim, CEO y mentor en NexGenT.

Puede ser difícil cuando tienes que elegir entre los tres espacios, pero se pueden complementar perfectamente. Lo que las startups obtienen es un grado de asistencia diferente en cada uno de los niveles, más allá de trabajar solo en casa o en una oficina tradicional donde no pertenecen a ninguna comunidad profesional con la que interactuar. La verdadera innovación abierta se logra a través de la colaboración y el acompañamiento en cada etapa del viaje empresarial.

Este artículo ha sido escrito por Vanessa Sans de HWL y publicado posteriormente en su Linkedin.

Imagen principal cortesía de  Transforma bxl.

Fuente de los testimoniales: Allwork.space.